Donde rompen las olas


Cada ola es diferente, no hay una ola igual.

Cada ola dibuja su propia estela, tiene su propio e incierto destino…. Como nosotros..

 

Donde rompen las olas es un proceso de búsqueda interior, pero es la ola quien te encuentra, aquella con la que te identificas en cada momento, porque cada ola es diferente, no hay una ola igual…

Unas te explotan en la cara, otras acarician suavemente tu piel, muchas pasan de largo o simplemente te salpican, como diciendo: «Estás aquí, donde rompen las olas».

 

 

 

Algunas rompen con violencia, acariciadas por el viento sur; otras acompañan el camino sobre los acantilados; muchas acarician la suave arena mientras pocos metros más allá,  la misma ola se desgarra entre las rocas afiladas por el paso de otras olas…. El mar contra la piedra, el mar contra el mar.

Me paso las horas mirando el mar, metiéndome dentro de cada ola, esperándolas, mientras trato de adivinar el momento justo y en el que la ola dibujará la estela perfecta, dejando su huella sobre la roca.

La cámara quieta, inestable, apoyada en tres palos mientras la marea sube.

Me alejo, tres metros, …cinco, …diez el disparador automático ajustado a 10segundos  elige el momento y la ola compone su propia estela sobre el único elemento en el que se compone el esqueleto de una imagen que siempre será incierta, recortada en el inmenso mar que la rodea.

Olas que rompen con el viento sur peinando su estela. Olas que se abren en un dilema de doble dirección sembrando la duda. ¿Qué dirección tomar?…

Olas tranquilas que se agitan sobre un mar de nubes, el mar reflejado en la tierra. El repiqueteo de leando casco de un velero que deslizándose en silencio por el horizonte, o el sonido de cada esfuerzo de cada remada amaneciendo en una  ría en calma, mientras se despiertan las grúas.

La niebla sobre el lago, la bruma sobre la niebla y, en medio, las orillas de un pequeño lago interior…